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Consultoría

Consultoría estratégica de inteligencia artificial

Para la dirección que tiene que decidir dónde invierte, en qué orden y con qué criterio. El encargo entrega un mapa de la operación real, un roadmap defendible ante el comité y las reglas de gobierno del dato que hacen falta antes de implantar nada.

A quién se dirige

Dirección general, dirección de innovación y dirección de operaciones. Es decir, quien responde del presupuesto y quien responde de que la empresa siga funcionando mientras se cambia algo. El interlocutor habitual no busca una herramienta: busca poder defender una decisión con argumentos propios.

El punto de partida más frecuente es incómodo. Hay presión por hacer algo con IA, hay tres propuestas encima de la mesa que no se pueden comparar entre sí porque miden cosas distintas, y no hay una foto propia de qué procesos existen ni de cuáles duelen de verdad. Sin esa foto, cualquier inversión se decide por confianza en el proveedor.

El dato que se cita mal

Circula por todas las reuniones que el 95% de los proyectos de inteligencia artificial fracasa, y se atribuye a un estudio del MIT. El estudio no dice eso. Dice que el 95% de las organizaciones no obtiene un retorno medible en su cuenta de resultados. La diferencia no es un matiz: un proyecto puede estar técnicamente en marcha y aun así no aparecer en ninguna línea del resultado.

Esa distinción es justamente el trabajo de una consultoría. No se contrata para que la IA funcione, se contrata para que su efecto se pueda medir en el negocio y para saber de antemano en qué línea debería notarse.

Las cinco piezas del encargo

Se contratan juntas o por separado, según el punto en que esté la organización. Cada una tiene entregables cerrados y una fecha.

01 /

Diagnóstico de IA

El diagnóstico responde una sola pregunta: dónde tiene sentido meter inteligencia artificial en esta empresa y dónde no. Se hace sobre los procesos que existen hoy, con las personas que los ejecutan, no sobre el organigrama ni sobre la documentación oficial.

Se recorren las cuatro áreas donde suele acumularse el trabajo manual (marketing, ventas, delivery y administración) y se levanta el mapa real: quién hace qué, con qué herramienta, cuántas veces y en qué punto se atasca. De ahí salen dos listas incómodas y necesarias: los procesos que no hay que automatizar porque hay que eliminarlos, y los que parecen candidatos evidentes pero tienen un volumen demasiado bajo para justificar la inversión.

Entregables

  • Mapa de procesos por área, con volumen y puntos de fricción
  • Inventario de sistemas, datos disponibles y dependencias entre ellos
  • Lista de oportunidades clasificadas y lista explícita de descartes
02 /

Roadmap de adopción

El roadmap convierte el diagnóstico en un calendario de decisiones. No es una lista de deseos tecnológicos: es qué se acomete, en qué orden, con qué dependencias y qué queda fuera del ejercicio en curso, con el argumento de por qué queda fuera.

Cada iniciativa entra con su alcance, su responsable interno, el criterio con el que se decide comprar o construir y la señal que dirá si funciona. El primer bloque siempre es pequeño, medible y visible para el equipo: la adopción de IA se pierde casi siempre en el segundo proyecto, cuando el primero fue tan ambicioso que nadie llegó a ver el resultado.

Entregables

  • Secuencia de iniciativas por trimestre, con dependencias explícitas
  • Decisión de comprar o construir argumentada iniciativa por iniciativa
  • Criterios de parada: qué haría que una iniciativa se cancele
03 /

Priorización por impacto

Priorizar es decidir qué no se hace este año. Cada oportunidad se sitúa frente a dos ejes: el impacto que tendría en la cuenta de resultados o en la capacidad del equipo, y el riesgo de ejecución (dependencia de datos, resistencia interna, coste de mantenimiento).

El resultado no es una nota media, es una conversación con la dirección delante del mismo cuadro. Las iniciativas de alto impacto y alto riesgo no se descartan: se parten en una prueba acotada que resuelve la incertidumbre antes de comprometer presupuesto. Y las de bajo impacto salen del plan aunque sean las más vistosas de enseñar.

Entregables

  • Cuadro de impacto frente a riesgo con todas las iniciativas situadas
  • Estimación de esfuerzo y de coste de mantenimiento por iniciativa
  • Pruebas acotadas definidas para las apuestas de mayor incertidumbre
04 /

Gobierno del dato

La IA se apoya en datos que ya tienes, y ahí es donde aparecen las preguntas que un comité no puede dejar sin respuesta: qué información entra en un modelo, quién puede consultarla, dónde se procesa y qué queda registrado de cada decisión automática.

Se define qué categorías de dato pueden salir de la organización y cuáles no, qué se anonimiza antes de procesarse, qué proveedores tocan qué información y con qué condiciones contractuales. También se fija la trazabilidad: si un agente toma una decisión, tiene que quedar constancia de con qué información la tomó. Esto se decide antes de implantar, no cuando alguien pregunta en una auditoría.

Entregables

  • Clasificación de datos por sensibilidad y por permiso de tratamiento
  • Reglas de acceso, anonimización y registro de decisiones automáticas
  • Revisión de los proveedores implicados y de lo que cada uno puede tocar
05 /

Formación a directivos

El cuello de botella de la adopción rara vez es técnico. Es que el comité no comparte criterio: unos piden pilotos, otros temen el riesgo reputacional y nadie sabe qué preguntas hacerle a un proveedor. La formación a dirección iguala ese criterio.

No son sesiones de herramientas ni demostraciones de prompts. Se trabaja sobre qué puede y qué no puede hacer hoy un modelo, cómo se lee una propuesta técnica sin ser técnico, qué preguntas revelan a un proveedor que promete de más y cómo se mide un proyecto de IA para que la conversación de seguimiento no dependa de la opinión de quien lo presenta.

Entregables

  • Sesiones de dirección con el equipo que decide, no solo con el técnico
  • Guía de preguntas para evaluar propuestas y proveedores de IA
  • Marco común de medición para el seguimiento trimestral

Cómo se estructura el trabajo

Cinco fases, cada una con un entregable identificable. Nada avanza a la siguiente sin que la anterior esté cerrada y aceptada.

  1. 01

    Primera conversación

    15 minutos, gratis

    Conversación inicial para entender el problema de fondo y decidir si el encargo tiene sentido. Si no encaja, se dice ahí.

  2. 02

    Diagnóstico de procesos

    Fase de análisis

    Levantamiento del mapa real de la operación en marketing, ventas, delivery y administración, con sus cuellos de botella.

  3. 03

    Roadmap a medida

    Entregable estratégico

    Plan accionable: qué se implementa, en qué orden y por qué, priorizado por impacto frente a riesgo.

  4. 04

    Implementación dirigida

    Ejecución

    Dirección y coordinación de cada fase. La parte técnica se gestiona sin que la empresa dependa de un solo proveedor.

  5. 05

    Seguimiento y ajustes

    Continuo

    Medición de lo implantado y ajuste sobre datos reales. Sin permanencia: la relación se sostiene por resultado.

Qué no entra en el encargo

No hacemos informes de tendencias ni presentaciones sobre el estado del arte de la inteligencia artificial: eso ya circula gratis y no ayuda a decidir. No recomendamos una herramienta antes de haber visto el proceso, aunque se pida expresamente en la primera reunión. Y no acompañamos proyectos cuyo objetivo real sea poder anunciar que la empresa usa IA, porque ese objetivo se cumple el día del anuncio y se apaga a la semana siguiente.

Cuando la decisión de dirección ya está tomada y lo que hace falta es construir, el trabajo pasa al lado de ejecución: automatización, agentes de IA e integración, con los mismos criterios fijados en el roadmap.

Preguntas que llegan del comité

¿Cuánto cuesta una consultoría de IA?

Depende del alcance y del tamaño de la operación que haya que mapear, y por eso no publicamos tarifas genéricas. La primera conversación de 15 minutos es gratuita; después del diagnóstico recibes una propuesta con cifras concretas y con opciones de alcance, y decides con el número delante. No hay permanencia.

¿En qué se diferencia esto de contratar a una consultora grande?

En quién se sienta en la reunión y en qué se entrega. Aquí no hay capas: dirige el trabajo la misma persona que después responde por la implantación. Y el criterio se demuestra con sistemas en producción que se pueden abrir, no con un anexo de logotipos.

¿Cuánto tarda en verse el primer resultado?

El diagnóstico y el roadmap son entregables de las primeras semanas. La primera implantación se diseña deliberadamente acotada para que el comité vea un resultado medible pronto, porque de esa primera señal depende que la organización siga adelante con el resto del plan.

¿Y si ya tenemos un proveedor de IA trabajando?

Se puede revisar lo que ya está implantado antes de tocar nada: qué automatizaciones existen, cuáles se usan de verdad, qué cuestan de mantener y qué riesgo de dependencia generan. Es un encargo frecuente y no exige romper con nadie para empezar.

¿Trabajáis con empresas de Latinoamérica?

Sí. Godius opera en España y en Latinoamérica, con Colombia como segundo mercado, y las sesiones de dirección se hacen en remoto. La metodología es idéntica en los dos mercados; lo que cambia es el contexto regulatorio y de proveedores que se tiene en cuenta al priorizar.

La primera conversación dura quince minutos

Sirve para entender el problema de fondo y decidir si el encargo tiene sentido. Es gratuita y sin compromiso. Si no encajamos, lo decimos ahí mismo y te ahorramos el proceso.

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O escribe directamente a alejandro@godius.io